Dieta y hepatitis B

Quien soy
Louise Hay
@louisehay
FUENTES CONSULTADAS:

wikipedia.org

Autor y referencias

Epatita B

La hepatitis B es una enfermedad infecciosa provocada por el virus del VHB, que afecta al hígado de forma aguda o crónica (la forma crónica está muy extendida sobre todo en quienes contraen el virus en el momento del nacimiento).
Aproximadamente un tercio de la poblaci√≥n mundial est√° infectada con el virus del VHB, incluidos 240-350 millones de casos cr√≥nicos. Cada a√Īo, m√°s de 750.000 personas mueren de hepatitis B, incluidas unas 300.000 por complicaciones (c√°ncer de h√≠gado).



La enfermedad est√° muy extendida sobre todo en Asia oriental y √Āfrica subsahariana, donde entre el 5 y el 10% de los adultos se vuelven cr√≥nicos. La tasa de incidencia en Europa y Am√©rica del Norte es inferior al 1% y est√° disminuyendo debido a la adopci√≥n de la profilaxis de vacunaci√≥n obligatoria (una obligaci√≥n que existe en su pa√≠s desde 1991).
Después de la infección, en la fase inicial, muchas personas no presentan síntomas, mientras que otras desarrollan síntomas caracterizados por: vómitos, ictericia, fatiga, orina oscura y dolor abdominal (durante aproximadamente dos semanas; los trastornos de hepatitis aguda rara vez conducen a la muerte). En la fase crónica no hay síntomas pero pueden desarrollarse complicaciones fatales como cirrosis y cáncer de hígado (15-25% de los casos crónicos).

contagio

El virus del VHB se transmite a través de la exposición a sangre o fluidos corporales infectados (esperma, fluidos vaginales, etc.), especialmente en el momento del nacimiento o en la infancia; NO sucede al tomarse de la mano, compartir cubiertos, besar, abrazar, toser, estornudar o amamantar.


A diferencia de la hepatitis A y la hepatitis E, la hepatitis B NO se transmite a través del consumo de agua o alimentos contaminados con heces infectadas.

En áreas donde la enfermedad es rara, las causas más frecuentes son el uso de drogas por vía intravenosa y las relaciones sexuales sin protección. Otros factores de riesgo incluyen: trabajos de salud, transfusiones de sangre, diálisis, convivencia con una persona infectada, viajar a países con una alta tasa de infección y vivir en instituciones colectivas.



El diagnóstico se produce entre 30 y 60 días después de la exposición mediante el análisis de la sangre (en busca de virus y anticuerpos).
Desde 1982, la prevención se ha vacunado principalmente (recomendado por la Organización Mundial de la Salud desde el primer día de vida).

Metas nutricionales

Dado que el hígado realiza muchas funciones diferentes (presión oncótica, síntesis de proteínas transportadoras, producción de bilis, homeostasis glucémica, metabolismo de fármacos, etc.), su posible pérdida de funcionalidad compromete seriamente el equilibrio de todo el organismo.
Por lo tanto, después de una infección viral tipo B es necesario:

  • Disminuir las demandas funcionales del cuerpo.
  • Disminuye la carga de trabajo del √≥rgano.
  • Facilite la remisi√≥n del virus B apoyando al cuerpo de la mejor manera posible.

Hepatitis B y dieta

Las reglas dietéticas esenciales para la restauración de la condición normal (curación o cronización), se pueden resumir de la siguiente manera:

  • Si est√° presente, la eliminaci√≥n del alcohol et√≠lico de la dieta. Adem√°s de da√Īar directamente el √≥rgano hep√°tico, compromete el metabolismo de la vitamina B1, que es la √ļnica vitamina que el cuerpo no puede almacenar.
  • Si est√° presente, eliminaci√≥n de la ingesta de medicamentos y suplementos diet√©ticos innecesarios.
  • Exclusi√≥n de alimentos y bebidas no saludables como: snacks industriales dulces y salados, papas fritas, croquetas, panqueques, hamburguesas y otras comidas r√°pidas, bebidas dulces (carbonatadas o no), caf√©s americanos endulzados y / o con crema de leche, etc; Estos alimentos, llamados comida chatarra (comida chatarra), son ricos en grasas saturadas o hidrogenadas (con cadenas en conformaci√≥n trans), carbohidratos refinados (sacarosa, maltosa, fructosa granular a√Īadida), aditivos alimentarios (colorantes, potenciadores del sabor, conservantes, edulcorantes , etc.) y toxinas propias de cocciones excesivamente intensas (acrilamida, formaldeh√≠do, acrole√≠na, arom√°ticos polic√≠clicos, etc.).
  • Prefiera los alimentos frescos (posiblemente congelados) o crudos a los procesados ‚Äč‚Äčo refinados. Muchos procesos, como blanquear y quitar el salvado de la harina, o mezclar carne / pescado con otros ingredientes para crear salchichas o croquetas, utilizan sistemas qu√≠mico-f√≠sicos que empobrecen la comida. En algunos casos, los nutrientes importantes y los componentes nutricionales como la fibra, las vitaminas y los minerales se reducen en casi un 80%. Recuerda que las vitaminas son factores coenzim√°ticos esenciales para diversos procesos celulares y que el h√≠gado tiene uno de los tejidos m√°s especializados de todo el organismo. Normalmente, el h√≠gado tambi√©n es una reserva de vitaminas bastante importante pero, si est√° comprometido, no cumple esta funci√≥n adecuadamente; en este caso, la dieta debe ser constantemente rica en estos nutrientes para sustentar mejor las necesidades del organismo.
  • No coma comidas excesivamente grandes o nutritivas. El exceso de energ√≠a (grasas, carbohidratos y prote√≠nas) siempre provoca una sobrecarga de las funciones hep√°ticas (neoglucog√©nesis, glucogenos√≠ntesis, lipog√©nesis, etc.), por lo que es necesario reducir el volumen de las comidas y aumentar su n√ļmero.
  • No se enfrente a ayunos prolongados (m√°s de 12-14 horas). El h√≠gado normalmente es responsable de la homeostasis gluc√©mica, por lo tanto, si no funciona correctamente, el equilibrio gluc√©mico puede verse comprometido. No solo eso, tratando de mantener el az√ļcar en sangre a trav√©s de la neoglucog√©nesis (producci√≥n de glucosa a partir de amino√°cidos, etc.), el h√≠gado tendr√≠a que afrontar una cantidad de trabajo a√ļn mayor; en la pr√°ctica, no es seguro que, si se infecta con el virus B, el √≥rgano tambi√©n pueda realizar esta funci√≥n correctamente.
  • En caso de enfermedad cel√≠aca, es estrictamente necesario enfatizar la higiene de los alimentos eliminando meticulosamente incluso los rastros de gluten. Esta prote√≠na, t√≠pica del trigo, espelta, espelta, centeno, cebada, avena y sorgo, es muy nociva para quienes padecen una intolerancia espec√≠fica. Por lo general, la enfermedad cel√≠aca desatendida aumenta la tasa de inflamaci√≥n sist√©mica y puede empeorar el cuadro cl√≠nico de la hepatitis B.
  • No beba agua no potable y no consuma alimentos o bebidas potencialmente contaminados. Recordemos de nuevo que, en el caso de la hepatitis B, el h√≠gado pierde un porcentaje de su funcionalidad y no ser√≠a capaz de metabolizar adecuadamente residuos nocivos como trazas qu√≠micas, f√°rmacos, etc.
  • Fomentar el consumo de frutas y verduras. Estos alimentos son ricos en nutrientes y elementos nutricionales (vitaminas, sales, fen√≥licos, etc.) que pueden ayudar a combatir la inflamaci√≥n. Las frutas y verduras deben consumirse diariamente en 4-5 porciones totales de 150-300g cada una, cuidando de colocar la fruta en las comidas secundarias y / o en el desayuno (para no aumentar excesivamente la carga gluc√©mica de las principales, ya ricas en cereales, legumbres y patatas).
  • Incrementa tu ingesta de nutrientes beneficiosos para el h√≠gado. Adem√°s de los factores vitam√≠nicos, salinos y fen√≥licos mencionados anteriormente, tambi√©n son muy √ļtiles ciertos fitoelementos que desempe√Īan un papel hepatoprotector, como la cinarina y la silimarina en la alcachofa y el cardo mariano.
  • Destacar la fracci√≥n poliinsaturada de grasas en detrimento de la saturada; en particular, ser√≠a √ļtil favorecer la ingesta de √°cidos grasos esenciales del grupo omega 3. Estos son precursores de factores antiinflamatorios y pueden ayudar al organismo a reducir la inflamaci√≥n general; por el contrario, es mejor no exceder con omega 6 y en particular con √°cido araquid√≥nico, que podr√≠a tener un efecto diametralmente opuesto (ver an√°lisis en profundidad). En concreto, los alimentos m√°s recomendados son: pescado azul (caballa, caballa, bonito, anchoas, sardinas, etc.), algunas semillas oleaginosas (almendras, s√©samo, etc.) y algunos aceites vegetales prensados ‚Äč‚Äčen fr√≠o (aceite de oliva virgen extra, semillas lino, nuez, etc.).

Otros artículos sobre 'Dieta y hepatitis B'

  1. Medicamentos para tratar la hepatitis B
  2. Epatita B
  3. Hepatitis B: diagnóstico y tratamiento
Audio vídeo Dieta y hepatitis B
A√Īade un comentario de Dieta y hepatitis B
¡Comentario enviado con éxito! Lo revisaremos en las próximas horas.