Apatía y aburrimiento: dos dimensiones distintas

Apatía y aburrimiento: dos dimensiones distintas

Sentirse aburrido no es como sentirse apático. Esta segunda dimensión se asocia en ocasiones a estados psicológicos muy estresantes, como la depresión. Hablamos de ello en este espacio.

Apatía y aburrimiento: dos dimensiones distintas

Escrito y verificado por el psicólogo. ObtenerCrecimientoPersonal.

Última actualización: 15 2021 noviembre

Monotonía, cansancio, sensación de que la vida transcurre lentamente y no hay nada estimulante, sensación de vacío, frustración, malestar hacia uno mismo y el mundo. Podríamos describir las consecuencias de los estados conocidos como apatía y aburrimiento de mil maneras que, aunque a menudo se confunden, representan dos dimensiones bastante distintas entre sí.



Rollo May, un conocido psicólogo existencialista, decía que lo opuesto al amor no es el odio, sino la apatía, es decir, ese desinterés por la relación de pareja por el cual el entusiasmo se desvanece poco a poco. La ausencia de esa chispa de risa compartida y motivación diaria. Cuando aparece la apatía, entras en una dimensión más problemática que el aburrimiento.

Saber distinguir la apatía y el aburrimiento puede ser de gran ayuda por varias razones. El primero es entender en qué estado de ánimo nos encontramos, ya que en muchos casos la apatía es síntoma de depresión. La segunda es que conocer las emociones que caracterizan una determinada dimensión te permite afrontar mejor una situación tan tediosa.

Apatía y aburrimiento: ¿cuáles son las diferencias?

A todos nos ha pasado que nos aburrimos, conocemos bien este sentimiento. Y no nos equivocamos al decir que la apatía es una dimensión que nos ha visitado con menos frecuencia. Ciertamente experimentamos ambas dimensiones negativamente.

La mayoría de nosotros sabemos lo que es esperar horas en el aeropuerto cuando nuestro vuelo se retrasa. También conocemos la sensación de asistir a una reunión o clase que es cualquier cosa menos estimulante o interesante.



También sabemos lo complicado que es manejar a un niño aburrido. Sin embargo, Experimentar el aburrimiento ayuda a los más pequeños a estimular su imaginación. Pero los adultos no somos buenos para dar rienda suelta a la imaginación: muchas veces vivimos en un estado de frustración e intentamos superarlo con conductas poco saludables, como los atracones.

Es igualmente importante poder distinguir entre la apatía y el aburrimiento. La literatura científica, de hecho, se ha interesado por estas dimensiones sólo recientemente; un hecho que resultó crucial para nuestra salud mental.

La mente sin usar y el aburrimiento

El aburrimiento es un estado adverso que aparece cuando lo que nos rodea no despierta nuestro interés. Aparece en ausencia de estímulos ambientales interesantes o estimulantes, incluso cuando nos vemos obligados a realizar actividades que no nos gratifican.

Cuando nada nos satisface, nos interesa o nos motiva, el aburrimiento se apodera de nosotros con un estado emocional muy concreto. En esta dimensión psicológica se fusionan el aburrimiento y el malestar, la frustración y la negatividad. Sin embargo, debemos admitir que una de las diferencias entre la apatía y el aburrimiento es también que este último dura menos.

Como revelan Eastwood, Frischen, Fenske y Smilek (2020), cuanto más divaguemos, más aburridos estaremos. Necesitamos concentrarnos en una actividad, para que la sensación se desvanezca gradualmente.

Aprende a distinguir la apatía y el aburrimiento para proteger la salud psicológica

El Dr. Yael Goldberg de la Universidad de Waterloo en el Reino Unido realizó un estudio que reveló la importancia de poder distinguir entre la apatía y el aburrimiento.


¿La razón? La apatía a menudo esconde depresión o enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer. Entonces, veamos cómo reconocerlo:

  • Es un estado que perdura en el tiempo con respecto al aburrimiento.
  • Apatía significa literalmente "ausencia de sentimiento". Así, mientras en el aburrimiento intervienen diferentes emociones, en el caso de la apatía, el vacío se hace cargo. No hay nada emocionante o interesante.
  • È también asociado con la anhedonia, o la reducción o incapacidad para sentir placer. Según el DSM-V, esta característica corresponde a síntomas asociados a la depresión.
  • Aunque puede aparecer en un período determinado de nuestra vida y luego desaparecer una vez que se encuentran nuevos estímulos, en algunos casos podría tratarse de un trastorno psicológico.
  • La apatía también es típica del trastorno bipolar, la depresión mayor y los estados de ansiedad.

aburrimiento apático

Además de la apatía y el aburrimiento, existe otra dimensión que debemos tener en cuenta. Estudios recientes realizados por un equipo de investigadores canadienses, estadounidenses y europeos han identificado un tipo particular de aburrimiento: el aburrimiento apático.



Esta realidad mental implica sentimientos como la negatividad, la esperanza y la vulnerabilidad adquirida.. Además, existen tres características decisivas para su diagnóstico:


  • Incapacidad para concentrarse o prestar atención.
  • Conciencia de uno mismo incapacidad para concentrarse en las cosas de la vida cotidiana. 
  • Culpa que viene de no poder dar el 100%.

Conclusiones

La apatía y el aburrimiento son dos mundos muy distintos, pero a veces pueden darse juntos esbozando una condición altamente agotadora desde el punto de vista psicológico. La motivación y la capacidad de sorprendernos cada día son el mejor antídoto en estos casos.

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