Las relaciones sociales protegen el cerebro

Las relaciones sociales protegen el cerebro

Las relaciones sociales, especialmente nuestro círculo íntimo, son un factor protector importante contra la enfermedad.

Las relaciones sociales protegen el cerebro

Última actualización: 03 marzo, 2022

Los seres humanos son animales sociales. Todo el progreso alcanzado por la humanidad se debe a las relaciones sociales: cultura, civilización, conocimiento... Son una necesidad de indiscutible importancia incluso en un nivel inferior.

Las relaciones sociales moldean nuestra personalidad y son un medio para cumplir nuestros objetivos personales. Responden a una necesidad primaria: necesitamos contacto físico, intimidad y pertenencia al grupo para sentirnos tranquilos y seguros.



El apoyo social es uno de los factores protectores más importantes que existen frente a cualquier tipo de enfermedad. Por el contrario, la falta de relaciones y el aislamiento están íntimamente ligados a numerosos trastornos o enfermedades mentales. Por lo tanto, conectarse con los demás es esencial para nuestro desarrollo y es bueno para el cerebro. Tanto es así que es capaz de retrasar o reducir la aparición del deterioro cognitivo. Veamos cómo.

Reserva cognitiva

El cerebro es plástico: es capaz de cambiar para funcionar mejor y adaptarse a nuevas situaciones, como daño cerebral. Estrechamente relacionado con la neuroplasticidad está el concepto de reserva cognitiva.

La reserva cognitiva es la capacidad del cerebro para tolerar o retrasar la aparición de síntomas patológicos derivados de la edad o de determinadas patologías como el alzhéimer. Esto quiere decir que si tenemos una mayor reserva cognitiva, estos síntomas aparecerán más tarde o de forma más paulatina.

Hábitos como realizar actividades o intereses estimulantes, dominar dos o más idiomas, adquirir nuevos conocimientos, practicar algún deporte o divertirse en el tiempo libre, ayudan a mantener nuestro cerebro activo. Todas estas actividades han demostrado mejorar nuestra capacidad de reserva cognitiva.



Relaciones sociales y beneficios.

El hecho de relacionarse con otras personas, de tener una red activa de amigos se ha relacionado con numerosos aspectos de la salud. Se observó una menor tasa de depresión y frecuencia de enfermedades, una mejor respuesta inmunológica y un menor riesgo de ataque cardíaco entre las personas socialmente más activas.

Entrar en relación con los demás también nos enriquece desde el punto de vista cognitivo. Sin mencionar que una vida social rica trae una serie de desafíos a nuestros cerebros. El simple hecho de hablar, nos obliga a prestar atención a las palabras del interlocutor ya recordar información relevante.

Entrar en una relación a veces significa entrar en conflicto. Esto mejora nuestra capacidad para resolver problemas. Planificar, marcar objetivos comunes o anticiparnos a la reacción del otro nos da la oportunidad de mejorar las funciones ejecutivas.

"Los buenos amigos son buenos para la salud".

-Irwin Sarason-

Una protección para el cerebro.

Por un lado, las relaciones sociales contribuyen a aumentar nuestra reserva cognitiva. Este mecanismo ha sido demostrado en numerosos estudios. Por ejemplo, Bennet y colaboradores encontraron que el mundo de las redes sociales modula la relación entre la enfermedad de Alzheimer y el rendimiento cognitivo. Es decir, se ha visto que ly las personas con Alzheimer pero con más contactos mostraron menos deterioro cognitivo. 


Por otro lado, las relaciones sociales traen beneficios que indirectamente protegen al cerebro. El estrés, por ejemplo, es un arma mortal para el cuerpo y la mente.. Las relaciones se restauran, aportan diferentes puntos de vista, ofrecen apoyo emocional y la capacidad de hacer planes. Son una valiosa fuente de valiosas herramientas para contrarrestar el estrés. ¿Quién no ha experimentado una sensación de bienestar después de una velada con amigos?


La cantidad y calidad de las relaciones se relacionan con un menor nivel de depresión. La depresión, a su vez, se ha asociado con un empeoramiento del rendimiento cognitivo y el riesgo de demencia.


Finalmente, los amigos nos ayudan a mantener un estilo de vida más activo y saludable. Según la investigación, cuando interactuamos con los demás, tendemos a adaptarnos a las reglas sociales e involucrarnos en actividades más saludables. Como se puede adivinar, un estilo de vida saludable afecta la salud del cerebro y nuestras capacidades cognitivas.

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