Usar demasiado el smartphone empeora las relaciones y anula la empatía

Usar demasiado el smartphone empeora las relaciones y anula la empatía

Menos interacción humana, menos empatía, más silencio y distancia. Las consecuencias de usar demasiado su teléfono inteligente son realmente nefastas. Veamos algunos de ellos.

Última actualización: 01 de mayo de 2022

¬ŅCu√°ntos minutos no puedes consultar las distintas notificaciones en tu tel√©fono o tablet? Probablemente esto se deba al hecho de que estos dispositivos son capaces de realizar muchas tareas por nosotros de forma m√°s r√°pida y mejor. Hasta tal punto que aunque nos encontremos sentados a la mesa con otra persona o en la calle, es imposible que no usemos demasiado el smartphone.



Responder una llamada, enviar un audio por WhatsApp o consultar las redes sociales son actividades que hoy en d√≠a parecen tener prioridad sobre todo. Incluso en el lenguaje verbal y corporal, o hablar, tocar y, por qu√© no, besar. ¬ŅA√ļn podemos recordar lo que significa mantener una conversaci√≥n? ¬ŅO hablar nos aburre y preferimos evitar problemas de cualquier tipo volcando todos los recursos hacia la distracci√≥n y diversi√≥n que proporciona, constantemente, el entretenimiento online? Los peligros de usar demasiado el tel√©fono inteligente, lamentablemente, son realmente muchos para nuestra sociabilidad.

La psic√≥loga cl√≠nica y soci√≥loga Sherry Turkle realiz√≥ una extensa investigaci√≥n, que luego se public√≥ en su hermoso libro La conversaci√≥n necesaria. El poder del di√°logo en la era digital (2017), en el que afirma que Los adolescentes de hoy han reducido su capacidad de empatizar en un 40 % y tambi√©n su capacidad para entablar conversaciones profundas.. ¬ŅLa causa de todo esto? No hace falta decir que usa demasiado su tel√©fono inteligente.

Las nuevas tecnologías han traído consigo un perfil cuyo principal objetivo es estar hiperconectado en todo momento, pero a un nivel superficial. La multitarea se impuso como ley universal y necesaria. Por lo tanto, muchos piensan que pierden el tiempo cuando se ven obligados a cerrar sesión para hacer algo en el mundo fuera de línea.



"El verdadero amor no es revisar tu teléfono cuando estás en presencia de tu ser querido".

Alain de Botton

Estoy de acuerdo, por lo tanto estoy

La vida digital en la que estamos inmersos se rige por reglas diferentes a las que conocíamos antes de utilizar el teléfono móvil como una extensión de nuestras manos. Actualmente, gran parte de las interacciones sociales y laborales se dan a través de medios electrónicos, como computadoras, teléfonos y tabletas.

La conversación cara a cara ha pasado a un segundo plano, incluso algunos lo ven como una pérdida de tiempo. Si necesitas solucionar un problema empresarial, seguramente preferirás enviar un correo electrónico; si tienes que disculparte por algo, escribirás un mensaje de WhatsApp con muchos emoticonos.

Hacer frente a situaciones cargadas emocionalmente puede generar ansiedad y las nuevas tecnolog√≠as ofrecen la posibilidad de reducir parcialmente esta desagradable sensaci√≥n. Son un filtro ajustable y modificable seg√ļn diferentes necesidades.

Los jóvenes justifican el uso (o abuso) de estas nuevas formas de comunicación como una forma más rápida y sencilla de expresar sus sentimientos y pensamientos. Dicen que los dispositivos móviles les permiten simplificar lo que quieren decir, corrigiendo errores o evitando situaciones tensas que no sabrían cómo solucionar en persona.

El problema es que a trav√©s de las pantallas se nos escapa una de las partes m√°s satisfactorias de la conversaci√≥n: el lenguaje no verbal. Los gestos, las entonaciones, las miradas, que te permiten interpretar las emociones de la otra persona. Seg√ļn los expertos, el 70% de la comunicaci√≥n pasa por el lenguaje no verbal que, como se mencion√≥, est√° completamente ausente en los soportes tecnol√≥gicos.


En gran parte, hoy reemplazamos el lenguaje corporal humano con memes o emoticonos. Y se vuelve muy difícil mantener conversaciones llenas de contenido y sentimientos por largos periodos de tiempo.


Al hacerlo, ayudamos a dar forma a una sociedad que cada vez tiene más dificultades para gestionar sus emociones, afrontar las dificultades y resolverlas responsablemente. Si no compartes contenido en línea, es como si no existieras. Si no publicas fotos de unas vacaciones, significa que nunca has hecho ese viaje o que ha pasado algo malo o inapropiado. En pocas palabras, lo que compartas será un reflejo de quién dices ser. Pero nunca será la realidad "real".

En estas circunstancias, evidentemente es más difícil empatizar, que es ponerse en el lugar del otro y tratar de comprender sus emociones y pensamientos. Estamos hablando de un mundo digital puramente visual, cambiante y definitivamente superficial.

Por otro lado, también hay una gran demanda de nuevos y constantes estímulos. Por ejemplo, si en la escuela reina el aburrimiento, los teléfonos celulares ganan mucho poder como distracciones. Lo mismo sucede durante un comercial de película, un descanso o al leer un libro. Y todo esto precipita nuestra capacidad de concentración.

“Cada individuo debe desarrollar la capacidad de saber estar solo, sin hacer nada. Pero este tiempo sagrado nos ha sido robado, poco a poco, de nuestros teléfonos inteligentes. La posibilidad de simplemente sentarse allí. Esto es exactamente lo que significa ser una persona".

Luis C. C.

Gente hablando, una especie en peligro de extinción

Los espacios que antes se presentaban como una oportunidad para entablar una conversaci√≥n ya no cumplen esta funci√≥n. Incluso en el transporte p√ļblico, muchas personas pasan el tiempo mirando la pantalla de su tel√©fono m√≥vil. En las filas del supermercado y tiendas, usan aud√≠fonos para escuchar m√ļsica, mientras revisan las redes sociales.



Las personas ya no hablan entre s√≠ o, si lo hacen, hablan de lo que sucede en sus tel√©fonos. Los humanos se han convertido en m√°quinas insonorizadas, no les importa lo que sucede a su alrededor, no hablan con extra√Īos ni prestan atenci√≥n a lo que sucede a poca distancia. Todos saltamos de una aplicaci√≥n a otra, intentando matar el tedio del silencio. Esto es lo que significa usar demasiado su tel√©fono inteligente.

Tenemos miles de contactos disponibles en la red que nos gustan o chateamos, pero al cabo de unos minutos todo se vuelve aburrido. No basta, no basta, no es lo que buscamos: una eterna insatisfacci√≥n incapaz de generar relaciones aut√©nticas. ¬ŅC√≥mo podemos seguir hablando de empat√≠a si ya no somos capaces de escuchar al otro?

"La mayoría de las grandes ideas que conocemos hoy surgieron de conversaciones entre diferentes personas y mentes".

Noel Clarasó Daudí

Usar demasiado su teléfono inteligente significa que deja de escuchar

El hombre ha entrado en un ritmo de vida fren√©tico basado en la hiperconectividad y la multitarea. Mientras respondemos al jefe por correo electr√≥nico, revisamos la √ļltima publicaci√≥n de un amigo en Facebook y consultamos el pron√≥stico del tiempo para el fin de semana. Leemos un libro pero mantenemos el tel√©fono cerca para responder inmediatamente al primer WhatsApp que recibimos. ¬ŅO no es as√≠?

Pedimos a nuestros hijos que no utilicen sus smartphones en la mesa, pero si nos llaman respondemos inmediatamente. Estamos ansiosos por estar constantemente disponibles en línea, pero con el temor de estar desconectados por mucho tiempo.

Algunas empresas parecen medir el grado de competencia en función de la disponibilidad y operaciones que los trabajadores dedican a sus redes de trabajo. El jefe puede despedirnos si no respondemos a un correo electrónico, incluso a las 23 de la noche. Y, en las relaciones de amistad, obviamente responderemos primero a quienes más nos interesan, como en una especie de jerarquía afectiva.

Cuando vemos a una persona en l√≠nea que tarda en respondernos, sentimos frustraci√≥n y los celos. Pero entonces, ¬Ņestamos seguros de que usar demasiado el tel√©fono inteligente es realmente la mejor manera de interactuar con los dem√°s? ¬ŅEst√°n m√°s conectados con nosotros los que nos responden inmediatamente? La velocidad y la cantidad est√°n reemplazando a la calidad y el valor.

"Si el contenido es el rey, entonces la conversación es la reina".

Juan Munsell

Habla m√°s, sin usar demasiado tu smartphone

Peque√Īos momentos de soledad son suficientes para detener el ruido de la hiperconectividad y permitirnos escuchar nuestros propios pensamientos. Se trata de construir un espacio para hablar y escuchar, pero realmente, sin filtros, sin pantallas de por medio. Tomemos un tiempo para probar, sin limitar los niveles e intensidad de la conversaci√≥n con herramientas tecnol√≥gicas.

Es en las conversaciones cara a cara donde se construyen y fortalecen las relaciones sociales.. Podemos entender cómo se siente la otra persona escuchando sus ideas e interpretando sus sentimientos y preocupaciones. Sólo así podremos ser empáticos: las alegrías y los sufrimientos cobrarán vida ante nuestros ojos.

Conversaciones profundas y personales despiertan las emociones dentro de nuestro coraz√≥n. Nos otorgar√°n una dimensi√≥n antigua en la que abrirnos y desahogarnos, en la que seremos escuchados y respetados. Hablar f√≠sicamente con otros nos dar√° la oportunidad de generar e intercambiar nuevas ideas, incluso cuando nos encontremos charlando sobre temas aparentemente f√ļtiles.

Los lazos verdaderos, los pensamientos concretos y las emociones compartidas son lo que realmente permite a las personas conectarse entre sí, de una manera auténtica.

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