La dieta como causa de hepatitis

¡El tema de la dieta y la hepatitis es realmente muy amplio! En primer lugar, es necesario explicar qué es la hepatitis (para disipar mitos y falsas creencias); luego analizaremos cómo es posible contraer hepatitis a través de la dieta; finalmente, veremos cómo prevenirlo y estructurar una dieta correcta como apoyo al tratamiento.

Hepatitis: ¬Ņqu√© significa?

El término hepatitis se refiere a la inflamación del hígado.

El hígado es un órgano con función glandular ubicado en la cavidad abdominal superior (hipocondrio y epigastrio derechos), entre el estómago y el colon transverso.
El hígado realiza muchas funciones, como el soporte glucémico (esencial para el cerebro), la síntesis de proteínas plasmáticas (de diferentes tipos, que también tienen la finalidad de mantener la presión oncótica) y la metabolización de sustancias tóxicas y fármacos. Evidentemente, en condiciones de hepatitis el hígado no es capaz de realizar sus funciones con normal eficacia y eficiencia, aunque la gravedad del trastorno dependa de muchos factores, por ejemplo: causas etiopatológicas, edad del sujeto, tratamientos, complicaciones, comorbilidades. , etc. En ocasiones, debido a la hepatitis, también se produce una alteración anatómica e histológica del hígado.



Entre los causas de la hepatitis recuerde: alcoholismo, abuso o reacciones adversas a medicamentos, ingesti√≥n de venenos, toxinas f√ļngicas, infecciones virales, infecciones bacterianas, infestaciones parasitarias, sobrecarga de hierro, autoinmunidad, etc. Pueden ser agudas o cr√≥nicas y, entre todas, las √ļnicas contagiosas son las infecciosas, por tanto inducidas por pat√≥genos (generalmente virales).
Las complicaciones de la hepatitis pueden ser notablemente diferentes seg√ļn las causas fundamentales de la enfermedad, aunque, m√°s que cualquier otra cosa, var√≠an seg√ļn la gravedad de la hepatitis. En los casos m√°s graves, existe una alteraci√≥n del componente tisular citohistol√≥gico t√≠pico de la fibrosis; empeorando, en algunos casos la fibrosis puede evolucionar a cirrosis, con insuficiencia hep√°tica y mayor riesgo de neoplasias.



Contraer hepatitis con la dieta

La DIETA puede ser la causa principal de hepatitis. Entre las diversas formas, la hepatitis transmitida por los alimentos se puede dividir en infecciosa (e infestada) y no infecciosa.
Los tipos infecciosos son esencialmente: virales (virus HAV para hepatitis A), bacterianos (Salmonella typhi para fiebre tifoidea, Leptospire para leptospirosis) y parasitarios (Entamoeba histolytica o Entamoeba dispar para amebiasis hep√°tica, generalmente secundaria a entrada intestinal).
Las hepatitis dietéticas que no dependen de agentes infecciosos son básicamente las siguientes: esteatohepatitis alcohólica (esteatohepatitis alcohólica), esteatohepatitis por abuso alimentario indiscriminado (especialmente carbohidratos y grasas - esteatohepatitis alimentaria) e intoxicación por micotoxinas (síndrome Phalloid, ciertos tipos de Amanita o Lepiota, e intoxicación por aflatoxinas por Aspergillus flavus).

Por otro lado, se excluyen las hepatitis provocadas por agentes químicos y fármacos que, al pasar por el tracto digestivo, no se contraen para alimentarse.


NB. También algunas toxinas de algas, a saber, las de las cianobacterias (cianobacterias, antes llamadas algas azules) tienen capacidad hepatotóxica pero, debido a su modesta importancia epidemiológica, no se tratarán en los siguientes párrafos.
De todas las anteriores, las formas contagiosas, de tipo viral, bacteriano y parasitario, se transmiten principalmente por contaminación ORO-FECAL, o por ingestión de alimentos o agua contaminados por el agente responsable.

Hepatitis viral con dieta

Esta forma de hepatitis se contrae al consumir agua cruda o alimentos CRUDOS que contienen el virus HAV. Como todos los virus, este tambi√©n es termol√°bil y puede aniquilarse cocinando alimentos o hirviendo agua. Los alimentos que suelen intervenir en la propagaci√≥n de la hepatitis v√≠rica alimentaria son los moluscos crudos, especialmente los bivalvos y los gaster√≥podos; menos frecuentes son las verduras crudas y las frutas con piel. No faltan los casos de hepatitis A por ingesti√≥n de agua torrencial o de pozos, ya que, incluso en los casos ya mencionados, el virus suele estar presente suspendido en el agua (agua de mar para moluscos o cursos internos para riego). Obviamente, las posibilidades de que el virus est√© presente en altas concentraciones en el agua aumentan exponencialmente en presencia de desag√ľes cloacales ilegales; esto es v√°lido tanto para aquellos que ingresan a cursos de agua dulce o en el mar, como para aquellos en tierra que contaminan los acu√≠feros subterr√°neos.



Por √ļltimo, pero no menos importante, las fuentes de propagaci√≥n viral directa para: manipulaci√≥n de un operador infectado e higi√©nicamente incorrecto, sacrificio incorrecto, contaminaci√≥n cruzada, contaminaci√≥n por insectos y animales peque√Īos (por ejemplo, moscas que transfieren el virus de las heces a los alimentos). La hepatitis A tiene un curso agudo y, a menudo, se cura espont√°neamente en un par de meses.

Hepatitis bacteriana con dieta

Esta forma de hepatitis es secundaria al contagio de Salmonella typhi o especies pertenecientes al género Leptospira.
A diferencia de la salmonelosis, la fiebre tifoidea es sist√©mica ya que las bacterias atraviesan la mucosa intestinal sin da√Īarla para ingresar a la circulaci√≥n; afecta a muchos √≥rganos y entre estos tambi√©n al h√≠gado, aunque no siempre se origine una hepatitis real. Las condiciones de expansi√≥n y difusi√≥n de la bacteria Salmonella typhi son las mismas que para el virus A, es decir, la contaminaci√≥n fecal-oral del agua y / o los alimentos. Adem√°s, la bacteria es termol√°bil y deber√≠a morir a unos 60 ¬į C. La fiebre tifoidea tiende a ser aguda y rara vez cr√≥nica. El tratamiento curativo consiste en antibi√≥ticos.
La leptospirosis es una zoonosis, que es una enfermedad que se transmite de los animales (mamíferos, aves y reptiles) a los humanos. Hay diferentes tipos, respectivamente transmitidos por diferentes organismos. La leptospirosis es sistémica y tiene varias formas de diseminación; Además de la vía fecal-oral, las leptospiras pueden excretarse con orina y saliva. En definitiva, es posible contraer leptospirosis tanto con las heces, como con la saliva y la orina de animales (como palomas y ratas) que entran en contacto con la comida. También en este caso, el sacrificio es un proceso que se ve extremadamente afectado por la propagación del patógeno. La gravedad de la hepatitis correlacionada depende de la especie y la cepa de que se trate, pero también de la disponibilidad de antibióticos (poco presente en las zonas más extendidas, es decir, el tercer mundo); también tiene un curso tendencialmente agudo y rara vez se vuelve crónico. La hepatitis resultante parece estar causada por un edema de los capilares hepáticos que causa necrosis celular.



Hepatitis parasitaria con dieta

Un ejemplo de esta enfermedad es la contracción de amebiasis. También en este caso, Entamoeba histolytica o Entamoeba dispar ya están presentes en las aguas y, a partir de aquí, pueden acabar en los alimentos (tanto de forma directa como por vía fecal-oral). Este organismo muere fácilmente con el uso del calor y su presencia en los alimentos en el momento del consumo es permitida por la contaminación de los alimentos crudos o post-cocción. La terapia consiste en fármacos amebicidas; una vez más, el curso tiende a ser agudo, pero también puede volverse crónico en primer lugar. La mayoría de las veces, las amebas llegan al hígado solo después de afectar el intestino.

Esteatohepatitis grasa, alcohólica y alimentaria

La esteatohepatitis se caracteriza por un aumento del volumen del h√≠gado debido a un aumento del almacenamiento de l√≠pidos y, en menor medida, del gluc√≥geno en su interior. En la pr√°ctica, el h√≠gado acumula un exceso de grasa, lo que hace que se hinche y se inflame. Esto se debe principalmente al aumento inmoderado de az√ļcar en sangre y triglic√©ridos en la sangre, a su vez inducido por el abuso de alcohol et√≠lico (siempre convertido en √°cidos grasos por el h√≠gado) y / o por una dieta generalmente demasiado abundante con ingesta de porciones excesivas. de alimentos con alto contenido de carbohidratos. El exceso de l√≠pidos tambi√©n parece estar implicado en la aparici√≥n de esteatohepatitis grasa, pero principalmente en dietas caracterizadas por una alta frecuencia de consumo de comida chatarra (en la que los l√≠pidos son saturados, hidrogenados y con altos porcentajes de √°cidos grasos trans). En cualquier caso, el requisito fundamental para la aparici√≥n de la esteatohepatitis grasa es ¬°SIEMPRE LA EXUBERACI√ďN CAL√ďRICA y / o ALCOH√ďLICA!

Normalmente, esta forma de hepatitis se diagnostica durante los controles, quizás tras la detección de parámetros sanguíneos alterados (transaminasas, triglicéridos, glucemia, colesterol) o la manifestación de malestar, hinchazón o dolor en la zona abdominal del hipocondrio derecho. Los alimentos se asocian a menudo con sobrepeso (principalmente visceral), resistencia a la insulina, hipertrigliceridemia o, más en general, síndrome metabólico. A largo plazo y si se descuida, puede evolucionar a condiciones muy graves; lamentablemente, el de etiología puramente alimentaria parece más sutil que el alcohólico, ya que es casi SIEMPRE asintomático. Habitualmente, tras el diagnóstico, para obtener una remisión bastante rápida basta con abolir el alcohol, utilizar medicamentos recetados específicos, iniciar una dieta hipocalórica equilibrada, aumentar la actividad física y, posiblemente, consumir complementos alimenticios destinados a mejorar la salud del hígado. Como se puede presumir, se trata de una forma patológica tendencialmente crónica aunque, en determinados casos de abuso alcohólico, se produzcan manifestaciones reales de agudeza.

Hepatitis por micotoxinas en la dieta

Las micotoxinas son toxinas liberadas por organismos pertenecientes al reino de los hongos; en el caso de la hepatitis, los hongos pertenecientes a la Divisi√≥n Basidiomycota y los del Phylum Ascomycota est√°n involucrados principalmente. Los primeros se toman voluntariamente con la dieta, confundidos con hongos comestibles; estos √ļltimos, en cambio, algunos de los cuales son completamente indeseados, son m√°s conocidos como moldes.
Las micotoxinas m√°s da√Īinas para el h√≠gado, capaces de causar hepatitis por S√≠ndrome Falloide, pertenecen a algunas especies de los g√©neros Amanita y Lepiota. Estos hongos, si se toman con la dieta, pueden envenenar el organismo durante un per√≠odo bastante largo, lo que casi siempre determina la incapacidad de intervenir en el momento (tard√≠o) del diagn√≥stico. El s√≠ndrome faloide es una de las principales causas de muerte a nivel mundial y, ya en la tercera de las cuatro fases cl√≠nicas, provoca un aumento violento de los marcadores hep√°ticos de destrucci√≥n de hepatocitos. Si a partir de ese momento la intoxicaci√≥n no sufre una reversi√≥n r√°pida, evoluciona a la cuarta etapa y provoca (a partir de la hepatitis inicial) insuficiencia hep√°tica grave seguida de la muerte. El tratamiento puede consistir en: lavado g√°strico, administraci√≥n de carb√≥n activado capaz de absorber mol√©culas venenosas, diuresis forzada, hemodi√°lisis, plasmaf√©resis y f√°rmacos. Es un curso agudo y a menudo requiere un trasplante de h√≠gado.
Menos letales, pero a√ļn peligrosas, son las micotoxinas pertenecientes al tipo de aflatoxinas producidas por el miciceto Aspergillus flavus. Estos microorganismos, que germinan en los cereales, se consumen en la dieta a trav√©s del consumo de cereales mal conservados; esta condici√≥n es t√≠pica de las zonas menos desarrolladas del tercer mundo pero, en su pa√≠s, existe un cierto riesgo asociado a la importaci√≥n de alimentos. Por tanto, dosis muy elevadas de aflatoxinas pueden provocar una forma de hepatitis aguda; por otro lado, menos peligrosa, aunque m√°s dif√≠cil de detectar, es la contaminaci√≥n secundaria de aflatoxinas en la leche de vaca. Tambi√©n se ha demostrado que la exposici√≥n sistem√°tica a bajas concentraciones de aflatoxinas aumenta significativamente (de manera similar a ciertas hepatitis virales cr√≥nicas) las posibilidades de c√°ncer de h√≠gado. La cura a√ļn no est√° bien definida.


CONTINUAR: Dieta en el tratamiento de la Hepatitis "

Audio vídeo La dieta como causa de hepatitis
A√Īade un comentario de La dieta como causa de hepatitis
¡Comentario enviado con éxito! Lo revisaremos en las próximas horas.