¿Hacer cambios difíciles simples?

¿Hacer cambios difíciles simples?

Los cambios difíciles requieren una gran inversión de esfuerzo que muchas veces no se compensa a corto plazo. El psicólogo BJ Fogg nos propone cambiar de perspectiva: ¿por qué no centrarnos en lo pequeño y lo simple?

¿Hacer cambios difíciles simples?

Última actualización: 01 de marzo de 2021

Los cambios de reglas difíciles también son aquellos que se posponen indefinidamente. El ideal, por tanto, es conocer algunas estrategias para simplificar los cambios.


La mayoría de la gente piensa continuamente en hacer cambios, pero los ve como una pendiente empinada y difícil. Sabemos que habrá una recompensa en la cima, pero nos cansamos de solo pensar en ello. Queremos el resultado, pero no nos entusiasma el camino a seguir para obtenerlo.


Sin embargo, a veces solo necesitas tener un método efectivo. No en vano, tan importante como la finalidad es el mecanismo que se utilice para llevar a cabo esa transformación que se considere necesaria. Todo indica que la estrategia es tan relevante como las ganas de cambiar algo.

Psicólogo BJ Fogg, autor del libro El método Tiny Habits. La revolución en pequeños pasos, ha profundizado en este tema. Fogg concluyó que el cambio es más fácil cuando lo dividimos en acciones más pequeñas. ¿Cómo se puede hacer esto?

"Podemos comenzar a adoptar nuevos hábitos modificando la rutina existente y luego construyendo una nueva a partir de ella".

-BJ Fogg-

Los cambios difíciles

BJ Fogg es un psicólogo e investigador que ha trabajado en el mundo del diseño en el pasado. Durante esta experiencia, descubrió que el desarrollo de nuevos productos a veces no progresaba porque los gerentes se enfocaban más en lo complejo que en lo simple.


Fogg luego obtuvo una cátedra en la Universidad de Stanford, donde continuó su investigación con resultados que apuntan en la misma dirección. Fue el punto de partida para una teoría sobre cómo hacer simples los cambios difíciles.. Ahora se piensa que la simplicidad es una fuerza muy poderosa. ¿Porque?


Las cosas simples no requieren mucha energía o motivación ni requieren un talento especial o un aprendizaje detallado. Uno de los "secretos" para hacer grandes cambios es dividirlos en una cadena de cambios más simples.

Es decir, al simplificar la dificultad podemos apreciar más el aterrizaje y los momentos intermedios en los que podemos conseguir pequeñas recompensas que refuercen nuestra motivación.

El método Fogg para hacer cambios simples

Uno de los cambios difíciles en la vida tiene que ver con los hábitos. Estos se establecen enérgicamente y desterrarlos se vuelve cada vez más complicado.

Allo stesso modo, Adquirir un hábito saludable lleva tiempo: si no lo hemos adoptado hasta ahora, la pereza y la inercia nos impedirán adoptarlo. Suele empezar con mucho entusiasmo, que pronto nos abandona aunque no sepamos exactamente por qué.

J. Fogg dice que, por ejemplo, quitar las malas hierbas del jardín lleva al menos cinco horas, como mucho, por lo que nunca encontramos tiempo para hacerlo.

En cambio, si pretendemos invertir cinco minutos al día para quitárnoslas, hay más posibilidades de completar esta tarea en un par de semanas.

El método Fogg está diseñado para facilitar los cambios difíciles. Su creador recomienda partir de la rutina establecida. Después de eso, debemos adoptar el nuevo hábito poco a poco.


Si alguien quiere beber más agua para mejorar la digestión, no es recomendable proponerle una rutina especial para hacerlo, sino incorporarla a alguna de sus actividades diarias. Por ejemplo, beba más agua durante el desayuno.


La forma de simplificar los cambios difíciles

Cambiar un comportamiento simple no es tan complicado. Los obstáculos aparecen en los cambios difíciles, por ejemplo, cuando queremos adquirir el hábito de hacer ejercicio o cuando queremos dejar de fumar. ¿Qué hacer en esos casos? Fogg aconseja, en primer lugar, identificar el problema a resolver.


Quizás lo que quieras no sea dejar de fumar, sino respirar mejor y cuidar tu salud. Para conseguirlo necesitarás cultivar pequeños hábitos, tal vez haciendo ejercicios de respiración durante tres minutos o evitando fumar un cigarrillo antes de un tiempo determinado. Una vez que tenga este pequeño hábito, puede pasar al siguiente.

Claro, esto lleva más tiempo, pero recuerda que no hay prisa. Cada pequeño hábito nuevo que logremos asumir nos permitirá ahorrar tiempo y salir del patrón de la eterna procrastinación.

El paso más importante es establecer objetivos que sean tan pequeños y poco exigentes que esté seguro de que puede alcanzarlos sin darse por vencido.


Fogg también señala que la tecnología es un buen aliado en estos esfuerzos. Las aplicaciones o programas que marcan recordatorios, motivan o ayudan a establecer récords dan un empujón extra y nos ayudan a seguir adelante.

Vale la pena probar el camino algunos pequeños hábitos para encaminarnos hacia esas grandes transformaciones que no posponemos indefinidamente!

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