En los peores momentos, la mejor música.

En los peores momentos, la mejor música.

En los peores momentos, la mejor música.

Última actualización: 23 octubre, 2015

Hay momentos en la vida en los que la música alimenta más que la comida. Aunque las palabras duelan y con ellas el alma. Escuchar música y dejarse envolver por el ritmo es como hacer el amor con uno mismo, como fusionar cuerpo y espíritu en uno solo, mimar los sentidos, explorar, tocar y acariciar con el mismo cariño que dos amantes apasionados.



Es la música que está con nosotros cuando nuestras palabras desaparecen, cuando no podemos explicar la alegría o la tristeza, cuando nuestras emociones nos bloquean o cuando tenemos algo que celebrar.

No nos abandona ni en tiempos de tormenta ni en tiempos de calma, nos ayuda a sanar nuestras heridas emocionales, a crecer y purificarnos interiormente. Como dijo Oscar Wilde, es la forma de arte más cercana a las lágrimas y los recuerdos.

La música se adapta a nuestro estado de ánimo en segundos

La música nos ayuda a poder estar a solas con nuestros pensamientos.. Nos transporta a un mundo mágico, un lugar donde todo se vuelve más llevadero, donde podemos llorar hasta quedarnos sin lágrimas o sonreír hasta que nos duelan los músculos.

Porque la música es para el alma lo que la actividad física es para el cuerpo. Es la vía rápida de sintonía con nuestro yo interior., la que nos permite existir, despertar nuestros sentidos y ser infinitos.

Cuando tenemos un problema, cuando nos atascamos o cuando todo nos hace sentir mal, la melodía de una canción nos llega y luego se convierte en nuestra favorita por un rato. De una manera u otra, en cuanto nos toca, se convierte en un sello de identidad, nuestro grito de guerra, nuestro botón de conexión y desconexión.



Si hay música en tu alma, resonará en todo el universo.

No importa los años que pasen, cuando la buena música llega y nos toca, nunca se va.. La música es la mejor máquina del tiempo, un precioso capricho que enternece y embriaga nuestro corazón, haciéndonos contener la respiración.

La música es ese lugar donde todos nos encontramos, que nos ayuda a cada uno de nosotros en los peores momentos y que es capaz de llenar de colores los mejores momentos de nuestra existencia.

Podemos olvidar una palabra, una cara o una fecha, pero nunca podríamos olvidar una melodía y cuando la escuchábamos, porque nos adentra en un mundo de sensaciones por explorar que ha roto las cadenas de una parte de nosotros que no conocíamos.

¿Quién no ha pensado nunca “esta canción está hecha para mí”?

Todos percibíamos la música como nuestro propio bien, como si alguien se hubiera apoderado de nuestro cuerpo y nos hubiera arrancado las notas del alma.


Hay melodías con las que nuestras emociones vuelven a su estado más puro y tanto nuestros sentimientos como nuestro mundo se convierten en canciones que se hacen realidad. No en vano, si alguien nos pregunta qué canción nos representa mejor, nos resulta muy difícil nombrar solo una.

A través de la música podemos volver a nuestros recuerdos y hacer suspirar los sentidos. Alguien dijo una vez que, sin música la vida sería un error y una carga eterna en un mundo de incomprendidos.


Se dice que la música es el arte más directo, que entra por un oído y va directo al corazón. El amor y la música no se ven, pero se sienten y nos hacen sentir bien como ninguna otra cosa en el mundo.

Llena tu vida de música, inunda tus paisajes de melodías y disfruta del placer de los latidos del ritmo que te invaden. Porque lo que se siente gracias a la música no es solo la magia de estar vivo, sino también la libertad que nos rodea.

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